Ya no pido nada a Dios, hace años deje de hacerlo, no sé si porque nada me falta o porque los años, la filosofía o quizá la verdad me alejaron. No tengo la necesidad de hacerlo, no fluye en mi memoria ninguna oración, ni cuando estuve a punto de morir ni cuando estuvo a punto de morir nuestra madre, Dios no apareció en ninguno de mis pensamientos. Hoy que estoy muda, pensé en él, lo hice por ti, primero pensé en un genio que me concediese los 3 deseos; los tres serían para ti, luego mi memoria se remontó a lo conocido a la niñez, a lo sencillo, esa niña pediría a Dios que te mirases como yo te veo, que te mirases valiosa, grande, hermosa, que tu sonrisa cuando yo la veo me deja un halo de felicidad de que todo está bien, quiero que sientas eso cuanto te rías, para que así lo hagas a diario, cada quince minutos hasta que te vuelvas adicta a tu sonrisa, hasta que dibujes flores y pintes como estaban destinadas tus manos, que cuando algo te haga daño digas «NO» sin vuelta atrás, y que cuando te equivoques regales un dibujo de paz. No creo que se cumpla, pero por las dudas, como decía nuestra abuela: no hay que creer ni dejar de creer. Le recito esta poesía a él.
Voy sola por caminos abiertos Camino sin rumbo hacia siempre Camino por ideas mágicas Desarrollo respuestas al doblar la esquina Camino hasta el olvido, sin prisas Pasa un coche y la cascada de pensamientos desaparece Cruzo la calle, entro en pasos de esperanzas El éxito está cerca, pero se ha interpuesto la chica de la bicicleta El bucle de ilusión se distorsiona El reloj me avisa que los segundos han pasado más de prisa Es la desventaja de los caminos con destino “hasta siempre” Observo mis pies, son grandes, pero caminan tan lento. Me rio sola, he entrado al camino de pies grandes, pasos pequeños Los adoquines del suelo no son adecuados para mis pies grandes Es el problema de los caminos mágicos, las hormigas lo han de llevar mal No me quejo, los pies grandes pueden ir sobre caminos infinitos. He girado a la derecha y me he enterado que es el camino del viajero El reloj no existe, el camino del viajero me ha llevado al camino de las aguas, Y las aguas claras e interminables tienen caminos más aptos para mis pies grandes, como ellas tienen corriente y arrastran todo a su paso, seguramente me hacen llegar más rápido... Estaba equivocada el camino de las aguas son refrescantes, pero mis zapatos son de tela. Ahora mis pies grandes están empapados, ¡que contrariedad! A veces soy más tonta que los que hicieron el camino de sombras. Una hoja cae sobre mi hombro derecho, me siento tan feliz Ese árbol me eligió para desprender su hoja más preciosa, Así que la guardo y la meto entre el libro que tengo en mi bolsa. Este es sin duda el camino de la bolsa, desteñida y sucia He recordado que tengo que tratarla como merece, después de todo En algún momento fue hilos dispersos que ataron con agujas de oro ¡Pero que insensibilidad de mi parte! En el camino de la bolsa metí una hoja entre las páginas del libro. Y el árbol debe de estar desilusionado, ¿Cómo puedo recordarle a la hoja más preciosa el destino de muchos de sus hermanos? Saco el libro de la bolsa, son páginas hermosas, pero de seguro que el árbol no quería convertirse en lo que yo considero lo más hermoso El árbol debe de estar decepcionado de elegirme, pero este es el camino de la hoja. Así que sin dudarlo camino de regreso hacia el camino de la bolsa, saco la hoja y la dejo delicadamente sobre el verde césped. Es mejor desintegrarse y ser abono de su mimo árbol Una rama del árbol se ha metido en mi ojo, ¡que árbol tan resentido! ¡Algo vibra! Es el reloj, artefacto endemoniado que me amarga la existencia Camino tan rápido como mis pies grandes lo permiten, paso el camino de la bolsa y de la hoja. Voy tan rápido que los caminos ya no tienen nombre, pobres, me da pena por ellos. Quizá al regreso pueda ver su relevancia. 1,2,3,4 entro, ahora soy otra vez la adulta, sin caminos ni pies grandes. Todos me ven y me tratan con seriedad, si ellos supieran que en mi mundo yo soy “La de los pies grandes, de pasos cortos, con caminos hasta siempre”