He estado las últimas semanas pensando y reflexionando, investigando y pidiendo consejos a varios escritores y aun así seguía analizando la situación ¡Hasta que me decidí! He vuelto a autopublicar otra novela en KDP Amazon (Kindle Direct Publishing)
Hace unos meses escribí una entrada acerca del ensayo de Octavio Paz; La doble llama: amor y erotismo y cómo me ayudó a cerrar la novela que estaba escribiendo, en esos momentos no tenia nombre, pues ahora lo tiene y se llama; Eva no mordió la manzana, una novela romántico-erótica-feminista.
Esta novela surgió como consecuencia del impacto de varios movimientos feministas, algunos dentro del significado de la palabra feministaY otros movimientos muy alejados de ellas. Yo soy feminista y lo seré siempre dentro del concepto que engloba esta palabra.
Así que, Eva no mordió la manzana, trata de una joven que va por la vida desechando hombres, alejando la compañía masculina y reactiva a cualquier circunstancia que tenga que ver con el machismo y lo misógino, extralimitando su comportamiento. Hasta que encuentra un hombre del cual se enamora y se siente fuertemente atraída por él, pero perdida en sus propias emociones, se muestra indecisa y a la defensiva, hasta que su abuelo le da a leer el libro de Octavio Paz, La doble llama: amor y erotismo. Mediante la lectura comprende que puede darse una oportunidad y que el erotismo es indispensable en una relación amorosa.
Para publicar este libro solo hice el gasto de corrección, y aunque tengo un poco de miedo al fracaso, me impulso las pobres ventas que he tenido con editoriales de «coedición» (este tema lo dejamos para otro artículo)
Para la portada del libro iba a usar imágenes gratuitas o prediseñadas, pero cuando me puse a investigar, varios libros llevaban en su portada las imágenes que había escogido, me imagino que se debe a que estamos en el tiempo del premio literario 2020 de Amazon por lo cual hay más publicaciones de escritores que buscan posicionarse, así que, para abaratar costes, una fotógrafa de Ávila; Marisol fotógrafos me tomó unas fotos maravillosas y no dude en utilizar una para mi portada. Gracias a ella, a la comunidad Ebrolis, a escritores que conocí a través de Twitter y a muchos más, el libro Eva no mordió la manzana estará a la venta el 17 de julio del 2020, esperando su ayuda a la difusión ya que, aunque tengo algunos planes para la promoción, aún me falta mucha experiencia en este campo.
Las calles polvorientas de un pueblo meditan;
los años de travesía, los caminantes errantes,
La vida en cada pisada, que no llega a nada.
En la esquina solitaria, se esconde una pareja
Dejan un beso; entre polvo y maleza.
Junto a la iglesia, cada domingo,
Feligreses se llevan sus oraciones en cada paso.
Las calles de un pueblo gritan y luego se esconden;
entre sonrisas, llantos y malhechores.
Al final es lo mismo; todos se van,
Nadie regresa.
Las calles de un pueblo meditan…
Elia Santos
2020
Leyendo mi poesía social de hace dos años. Cuando viene a España, estaba decidida en no ver noticias de mi país que me llenarán de tristeza e impotencia.
Pero no puedes tapar el sol con un dedo, allá donde vayas escuchas el grito de la injusticia, la desidia y la maldad que tus hermanos sufren.
¡Oh Dios de los desamparados!
(Tomo mi cabeza entre mis manos)
Un inocente se transformó en despiadado
(Mis manos aún tiemblan al recordar)
Un inocente que creía en la justicia
(Mis ojos se nublan por las lágrimas)
Un inocente que luchaba sin malicia
(Suspiro recordando sus ojos)
Ahora sus ideales son infernales
(Oprimo mis parpados con fuerza,
Necesito olvidar ese recuerdo)
Antes, sus ideales eran celestiales.
Sucia sociedad que transforma al oprimido
Algunas veces en una lápida fría
Y otras veces en infierno maldito;
Ser miembro de una sociedad que te apuñala.
El bloqueo es una condición que le ocurre a cualquier persona que se dedique a trabajos creativos y el escritor no es la excepción.
Esta condición generalmente no es permanente, son pequeños baches en la creatividad del escritor; la ansiedad y el temor a no volver a escribir o pensar que lo que escribe no es una obra realmente buena, puede llevarle a la depresión y a la inseguridad.
Ejemplos de bloqueo del escritor y cómo afrontarlo
Desánimo o falta de interés en seguir escribiendo
El más común de todos y muchos no lo identifican como bloqueo. Tenemos la conciencia de que nos gusta escribir, y que el borrador que está a media nos está esperando, llegamos a un punto de la escritura en que nos cansa, algunas veces hasta los mismos personajes de nuestros libros nos llenan de ansiedad.
Es indispensable que al momento de escribir encarnemos a nuestros personajes de la mejor manera. Lo que sientes cuando escribes será lo que transmitas al lector y no queremos que nuestros lectores se aburran, trata de escribir algo que a ti te divierta y cuando sientas desánimo busca a hacer algo que te relaje y te inspire. Yo siempre leo algún libro favorito o leo la biografía de escritores que admiro y eso me hace seguir adelante y escribir. No olvides escribir libremente, escribir sobre algo solo porque el tema está de moda o por alcanzar a más lectores no es aconsejable, obtendrás todo lo contrario “Un libro aburrido” que ni tu lo leerías. Si tu disfrutas escribiendo, alguien que le guste tu género de escritura también disfrutará leyéndolo.
2. Perdernos en la creación de nuestra propia historia.
Suele suceder cuando escribimos libremente, terminamos el borrador y cuando lo leemos hay miles de incoherencias; en el primer capítulo María es la tía de Luis y en tercero, Luis no tiene familia. Este tipo de incoherencias suelen pasar con frecuencia, más si no llevas una estructura de tus personajes.
Una opción viable para manejar este tipo de bloqueo es crear antes una estructura, en formato cuadrado o llaves sinópticas, o si escribes libremente y de un tirón como yo lo hago hay una estrategia que me ha funcionado; hacer árboles genealógicos de los personajes, la edad que tienen, escribo el número de página o capítulo que aparecieron por primera vez en mi manuscrito, y escribo una breve reseña sobre el personaje, así cuando lo vuelvo a sacar me dirijo al cuadro y ya tengo una idea de como enlazar el personaje enriqueciendo la obra.
3. Síndrome de la página en blanco
Llamado también plagblanfobia; es el bloqueo más temido por los escritores. Es una situación que le puede pasar a cualquiera, hasta los escritores famosos y con grandes carreras literarias les ha ocurrido.
Consiste en el miedo de enfrentarse a una pagina en blanco, y que esta pueda estar así por más tiempo, son incapaces de escribir algo y la ansiedad es mayor al ver la página por tanto tiempo.
La creatividad surge de nuestra mente y nuestra mente no es una máquina, la presión que ejercen los demás o incluso la tuya puede perjudicarte. Si te sucede esto, antes de sentarte a escribir realiza actividades que te relajen, ve a un lugar que te inspire y cuando te sientes a escribir no lo hagas como obligación, si no surge nada de tu mente has este ejercicio que yo lo llamo; La ruleta de las palabras.
Abre el diccionario y escribe la primera palabra que veas, lo vuelves a cerrar y abrir y escribes la segunda palabra, has esto hasta cinco veces. Cundo tengas las palabras escritas sobre la página en blanco o en tu ordenador, trata de hacer un breve relato con ellas, veras como poco a poco la pagina ya no es blanca y comenzaras a escribir sin tanta fobia.
En casos extremos, muchos escritores acuden a una ayuda profesional, por medio de la terapia cognitivo conductual.
Espero que este artículo le sirva a alguien, y recordemos que todo lo que no propongamos lo podemos lograr.
Un abrazo y si tienes tiempo y te gusta la poesía no dudes en leer algunas que están es te blog.
Tecleaba rápidamente para que sus dedos pudiesen volar junto con su imaginación; así lo hacía cada tarde, desde abril. Repudiaba el hecho de que el mesero le hiciera perder el tiempo cuando le llevaba el café y le brindaba una sonrisa. Pero cortés como era, le brindaba un gracias y una sonrisa también; sus dedos volvían a volar majestuosos. Hasta que un día las teclas se le confundieron y cuando leyó lo que había escrito, ¡nada tenía sentido!
En un pueblo vivían dos hermanas, de catorce y once años respectivamente. Vivir aislados tenía sus ventajas, en casa no tenían televisión por cable y mucho menos señal de internet o una computadora, se conformaban con el inmenso patio que poseían y con algunas novelas que su madre tan generosamente les prodigaba.
Los días pasaban cotidianos y sin aura alentadora; que cayera una hoja del árbol de mango con tono violáceo era algo para romper la rutina, los fines de semana eran largos e ir al colegio era lo único divertido. ¡Que tristeza cuando terminaba el curso! Las vacaciones era lo más temible para aquellas niñas, obligadas a quedarse en casa, porque no tenía el dinero para vacacionar, pero un niño tiene sus artimañas y busca siempre la forma de entretenerse.
Pero ¿qué hay de esos interminables días de lluvia, que obligan hasta cerrar las ventanas, y como consecuencia de rayos y ventiscas se corta la luz eléctrica?.
Las dos hermanas sin nada que hacer más que tumbarse sobre cama, en medio de la oscuridad, suspiraban. La más pequeña odiaba ver a su hermana triste, y aburrida, no podía cepillarle el cabello o hacerle los peinados que tanto le gustaban ya que los rayos nos podían caer y matarnos, según la madre. La niña pequeña haría cualquier cosa por entretener a su hermana.
—En el colegio una amiga me contó una película muy buena que están pasando por Cinemex —dijo la más pequeña.
—¿De qué trata? — preguntó la hermana mayor con mejor ánimo.
«—Va de una niña huérfana que vive con su tía, es una niña que tiene un gran don, le encanta nadar, y su tía le ha contratado los mejores entrenadores para que organicen rutinas de entrenamiento, supervisan su alimentación, la pobre nunca ha comido chocolate y entrena hasta nueve horas diarias, cuando sale de la piscina tiene las manos y pies tan arrugados y el pelo no tiene brillo porque a pesar del gorro siempre se le mete agua llena de lejía, tiene 15 años y su cuerpo es diferente al de otras niñas, tiene la espalda ancha y nada de pechos. Su sueño es ganar la medalla olímpica de natación, y por ello entrena duro.»
La niña paro su narración para ver si su hermana estaba interesa en la historia, cuando vio sus ojos negros brillantes de emoción y su rosto con expresión de suspenso la niña más animada prosiguió con la historia.
«—Cierto día la niña, quien era muy solitaria y sin amigos llego a la piscina para profesionales a las cinco de la mañana, todo estaba oscuro…
—Va a pasar algo muy malo, estoy segura —dijo mi hermana.
—Claro, es una película de suspenso.
—¿Y como llegaba la niña sola a nadar, su tía no la acompañaba?
—Ten paciencia que eso iba —dijo la niña pequeña.
» La tía había alquilado una casa justo al lado de donde estaban las piscinas para que su sobrina no perdiera tiempo, a la niña le gustaba entrenar cuando no hubiese nadie.
—¿Y los entrenadores? —preguntó la niña grande extrañada.
—Ellos llegaban a las seis de la mañana.
—¡Ah! ¡Que emoción! Seguí contando.
—La niña se metió a hacer su rutina, cuando de pronto sintió que alguien la jalaba por la espalda hacia arriba, estirando el traje de baño, ella de inmediato se dio la vuelta y quedó flotando, pero no había nadie. Aún faltaba para que llegara su entrenador, así que sin darle importancia continuó la rutina. Segundos después, sintió una corriente de agua más helada a su lado, como si alguien nadará junto a ella, llegó rápidamente al final de la piscina y descanso un rato, quizá aún seguía un poco dormida, hizo unas cuantas burbujas y empezó a nadar practicando la técnica de dorso, no llevaba ni media piscina cuando sintió que alguien le estiraba el traje de bajo del agua, como iba de espaldas, asustada trato de inclinarse para comenzar el nado libre e ir a la parte más cerca de la piscina y poder salir. Estaba tan asustada porque una mano que no miraba la seguía jalando hacia el fondo, ella intentó dar brazadas en vano, abrió los ojos y ya estaba en el fondo de la piscina, miró hacia abajo y unas manos negras y viscosas estaban atando su traje de baño por la espalda a un pedazo de hierro salido que había al fondo.
Cuando vio la mano viscosa y negra empezó a gritar pero el agua silencio los gritos y solo trago litros y litros de agua, cuando quiso salir estaba atrapada, su traje de baño estaba enganchado en aquel metal, comenzó a quitarse el traje de baño con rapidez para salir del lugar, pero entonces la mano negra viscosa nado por encima de ella y entonces le vio; tenía rostro, un rostro negro y viscoso, con ojos hundidos de color verde moho, le impidió que se quitara el traje de baño y quedo observándola a los ojos hasta que la niña dejó de patalear y bracear.
Cuando llegó el entrenador la encontró muerta, llamó a la policía y cuando la sacaron del fondo de la piscina, comprendieron que había muerto ahogada, que había intentado liberarse su traje de baño, pero no le había dado tiempo, su tía no comprendía, su sobrina podía aguanta varios minutos bajo agua, el tiempo suficiente para quitarse el traje. Cuando la sacaron, la niña tenía la piel totalmente blanca y arrugada, sus ojos abiertos llenos de pánico y la boca abierta como si continuara gritando.»
—Pobrecita, que feo lo que le pasó, ¿Quién sería ese un hombre viscoso? ¿algún espíritu?
—Un demonio- respondió la narradora con aire de sabelotodo.
—Hasta escalofrio me dio —dijo la oyente temblando.
—Se dice que después, los vigilantes y nadadores que llegaban a practicar miraban a una niña al fondo de la piscina y otro decían que escuchaban gritos o que el agua de la piscina sin nadie adentro empezaba a moverse como si alguien estuviese nadando, con el tiempo cerraron la piscina, y quedó abandonada ningún nadador se atrevió a entrenar ahí.
—¡Que película tan emocionante Elia! ¿No te han contado otras?
—Claro, dice mi amiga que pronto sacaran la segunda parte y que me la contara en cuanto la vea.
—¡Que emoción! —ojalá sea pronto.
—En cuanto me la cuente, nos pasaremos una tarde contándose y después hablamos de que es lo más escalofriante.
—Me imagino que en la segunda parte vuelven a abrir la piscina ¿no crees?
—Algo así me ha dicho mi amiga, pero no está segura.
Y así aquellas dos niñas pasaron el resto del día hablando de la «película» a la mayor le encantaban ese tipo de historias y la menor no podía estar más que complacida que su relato de ficción hubiese servido para entretener a su hermana, era claro que nadie le había contado una película y mucho menos que ese relato hubiese llegado a la pantalla grande.
Con el tiempo le contó la segunda parte, y relatos así se hacían más frecuentes, ya cuando llegaron a adultas la mayor comprendió que su hermana jamás le había contado películas, comprendió que eran relatos producto de su imaginación.
A ti que no te andas con rodeos
que miras a los ojos,
El miedo a la verdad
no te asusta, no ensombrece.
Las injusticias te llaman,
constantemente te arrebatan.
Más no hay sangre en tu mirada.
El agua cristalina
Por tu cuerpo emana,
arrastra
los resultados incipientes;
infamias y desdichas.
Aclamas la justicia
Sin ensombrecer tu mirada.
Elia Santos
2020
En lugares donde no existía demostraciones de amor, crecieron dos niños, ignorantes en sentimientos, ignorantes de un futuro. Pasaban de un lugar a otro, pero siempre juntos, los lugares de acogida podrían describirse de todas formas, pero nunca de acogedores.
Nadie se interesaba en ellos, eran solo un trabajo asignado y el pago era una pensión según cada caso. Aquellos niños crecieron sin crear raíces, después de todo tenían esa libertad de no estar atados, el único consuelo era la compañía mutua, conversaban frecuentemente, no entendían porque nadie los quería, miraban por las ventanas de sus maltrechos cuartos a niños ir cogido por las manos de sus padres, de vez en cuando se les permitía soñar, pero nada más. El derecho a tener un objetivo y planear metas para alcanzarlas no les estaba permitido y tampoco sabrían cómo hacerlas.
Un día crecieron, y como mercancía que ya no da frutos fueron expulsados al mundo, sin herramientas, ni conquistas. Amarga fue la sorpresa, y el miedo que sentían al verse expuestos en completa soledad, más juntos se abrieron camino, hicieron todo lo posible por tener un lugar, por crear raíces.
En los túneles de una ciudad vacía caminaron descalzos, juntos eran invencibles, cavaron sus propios caminos y al pasar los años, con la frente sudorosa y las manos envejecidas, se vieron a los ojos con amor, se abrazaron y se adentraron a su hogar que tantos años les había costado formar. Después de todo, hasta unos huérfanos crecidos en la aspereza de los sentimientos pueden encontrar el amor y subsistir.