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La vida en palabras

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  • Un año

    
    Siempre seré tuya
    A Través de los años
    Entre las sábanas
    A la orilla del mar
    Respirando hondo
    En los desaciertos
    En la incertidumbre
    Siempre tendremos 
    Una vida por delante
    Y, sino la tenemos.
    Cariño mio,
    Tenemos las sonrisas
    Los besos dados
    Los votos jamás violados
    Tendremos la esencia del otro
    en nuestros cuerpos
    Y la suave caricia del recuerdo
    Donde cada despertar
    Nos prometimos amor eterno
    Así te lo declaro, amor mío
    En las líneas de estos versos.
    
    
    Elia Santos
    30-03-20
    A mi esposo, Ronaldo, hoy en nuestro primer aniversario.
    
    

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    30 marzo, 2020
    Amor, aniversario, boda, Poemas

  • Puntos de algodón

    Entreteji las dudas con algodón, mientras hilvanaba puntada atrás, con destreza cerré el corazón, luego continúe con mi sonrisa, y , cuando me di cuenta había zurcido hasta el alma, desesperada cogí una tijera, necesitaba cortar el hilo, era demasiado tarde, cuando lo corté ya había hecho el nudo. Así que lloré desconsolada, lloré tanto que las lágrimas empaparon hasta mi alma, y sin esperarlo, la puntada atrás se deshizo completamente por mis lágrimas !Menos mal que había hilvanado con algodón! !El corazón también volvía a estar abierto!

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    28 marzo, 2020
    Elia Santos, espera amor poesía, Relatos

  • Refugio

    
    
    
    
    

    El día previo a mi partida, observé por primera vez detenidamente en 15 años, aquella casa; sus paredes blancas cubiertas de polvo, su techo lleno de telarañas, inhalé hondo para guardar su aroma en mi me memoria, observé las grietas en el piso de la cocina, aquella cocina rústica que tanto desprecie y a la que había ignorado. Caminé despacio observando todo con calma por última vez, con el propósito de nunca olvidar de dónde había salido, para esforzarme en nunca volver, le estaba dando la despedida a aquella casa que había considerado mi cárcel.

    Mientras la recorría los recuerdos se agolpaban en mi memoria; los juegos, las risas, las tristezas, las navidades y de pronto comenzó a llover, me paré en el umbral de la puerta de la cocina para ver la lluvia correr, y mientras observaba los recuerdos se hacían más fuertes, y comprendí; que nada volvería a ser como antes, y que la etapa de mi vida que estaba clausurando había sido hermosa y la cárcel en realidad era mi refugio.

    Han pasado 13 años desde aquel día, no he vuelto a vivir en esa casa, pero la recuerdo con nostalgia, y cada vez que mi alma está inquieta vuelvo ahí, ya sea físicamente o regreso en memorias.

    Elia Santos

    Marzo 2020

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    28 marzo, 2020

  • No es un buen día para escribir

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    Letras quebradas silenciadas y torcidas

    Que rebotan en ideas delirantes al unísono

    Del alma que las crea

    Se ha quedado sin coherencia

    Ha creado barreras entalladas en inciertos

    El paisaje de la ventana ha desaparecido

    Después de todo la magia existe

    Y tu mi amor, elegiste mal, pobre de ti

    Pues he escogido un mal día para escribir.

     

    Elia Santos

    Diciembre 2019

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    15 diciembre, 2019
    Elia Santos, Poemas

  • Una familia y el campo

    campesinos

    Santos, un niño de ocho años de edad, flacucho y respingado con algunas pecas en el cachete más creo que era resultado de el sol ardiente que día a día le agobiaba con sus esplendorosos rayos en su jornada de trabajo, se despertó Santos como todos los días a las 4 AM, se enjugó la cara y las manos y con pasos arrastrados por la pereza se dirigió al cuarto, vio de soslayo la cama que aunque era dura y vieja resultaba más acogedora que meter sus pies en botas de cuero ya desgastadas por el uso constante de él y de tres niños anteriores que al estar aún en «buen estado» para usarse había tenido la suerte de heredarlas, miró a su hermanita de tres años que a pesar del ajetreo aún dormía plácidamente ¡Que poco le duraría!-Pensó. Había escuchado a su abuela decir que en un año ya se levantaría con las demás mujeres para ayudar con los deberes del hogar, era habitual que en medio de ese ritual de preparación se quedara parado ensimismado y absorto, una mano áspera y rígida lo sacó de sus pensamientos, sintió unas palmaditas en el hombro y reaccionando avanzó hacia afuera donde estaban las mujeres de su familia que  superaban en número a los hombres, ya habían sacado la primera tanda de tortillas, su abuela envolvió en unas mantas el almuerzo de los tres hombres de la casa; su padre, su abuelo y él. El desayuno transcurrió envuelto de palabras y risas, su abuela alegaba que en ningún un partido político  se podía confiar, que el pobre era arrastrado y engañado todo el tiempo, mientras que su abuelo junto con su padre imploraban que comenzara el tiempo de lluvia antes de lo previsto pues en unos días terminaban de arar la tierra y después de una humeante taza de café negro cada uno se levantó a coger sus respectivas herramientas, cogió un machete y un bulto de la mesa que era su comida, su madre gritó que no se les olvidara el agua para beber y así pronto caminaban los tres por las calle polvorosas, Santos detrás de su padre y abuelo, después de una caminata de cuarenta minutos llegaron al terreno que sembraban dos veces cada año. Cada uno se dispuso a trabajar, al cabo de una hora de trabajo vio como todos los días, niños cogidos de la mano de sus madres, limpios y uniformados caminar hacia la escuela, suspiro y continuó con su trabajo.

     

     

    Elia Santos

    Diciembre 2019

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    8 diciembre, 2019
    campesinos, Honduras, Relatos

  • Pastillas de colores — Velehay

    Originalmente publicado en LOS ESCRITOS DE XAVIER: Me duele tanto el aire que me rodea. Me duele cada mañana al mover un dedo, hasta que la oscuridad cierne mis ojos al cerrarlos vuelve a doler. Me duele esa incomprensión, esa incultura de la gente, que juzga sin saber, sin sentir que no vivo, solo duelo…

    a través de Pastillas de colores — Velehay

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    18 noviembre, 2019

  • La voz

    la luna y el sol

     

    -Ten cuidado- una dulce voz me previno.

    En amaneceres soleados y cielos azulados

    Aún la escucho, con eco infinito

    Me consuela y me abraza en las noches silentes

    Y en la soledad me abraza.

    En las tormentas como hoy

    También la escucho

    Cuando mi alma perturbada

    Pierde su calma

    También la escucho

    Cuando la felicidad me acompaña

    Desaparece por completo

    Trato de escuchar y nada…

    El pánico se apodera de mí y entonces…

    La escucho.

     

    Elia Santos

    Nov. 2019

     

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    18 noviembre, 2019
    Poemas

  • Amarillo

    Y una noche llena de susurros

    Desperté escuchando

    Melodias de colores

    Amores y emociones

    ¡Que las penas de noche

    Han dejado de existir!

    Me dijeron suevemente

    Yo no creí, las sombras

    Llevaban azotándome

    Hacia tanto tiempo

    Que le temia a las noches

    Habia dejado de creer

    Habia dejado de soñar,

    Ahora reconozco el color blanco

    Inclusive

    El amarillo.

    Elia Santos

    Sept. 2019

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    29 septiembre, 2019

  • Somos

    Somos palomas blancas

    Con plumas negras

    Tratando de volar

    De alzar vuelo

    O volar más alto

    De extender las alas

    De romper el aire

    Somos aves,

    Ambiciosas de ver

    En el suelo, a lo lejos

    Nuestra sombra

    Grande, majestuosa

    Que cubra el sol

    Que proteja al poblador

    Que viaje de prisa

    ¡Somos palomas perdidas!

    Elia Santos

    Ago 2019

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    23 agosto, 2019

  • Vivir para vivir

    Tener miedo a la muerte

    Cuando nunca has vivido

    Cuando te has escondido;

    Bajo las hojas más secas

    Te has ocultado de la lluvia

    Y cuando el sol sale, caminas

    Bajo tu sombra

    No cambias de camino

    Te acostumbras a doctrinas

    Le das la espalda a tu voz

    Que a gritos pide;

    Libertad para soñar

    Justicia por una opotunidad

    Intrepidez para avanzar

    Paz para reir.

    Elia Santos

    2019

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    15 agosto, 2019

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