
La Gloria que sentía era infinita,
Tener tus manos enlazadas con las mías
Sentir la tibieza de tu piel,
Al fin alcanzaba la gloria.
La luna no te pudo iluminar en mejor momento
Observé tus ojos llenos de amor y desespero,
-Te Adoro- fueron tus palabras
Mentí antes sobre haber alcanzado la gloria
¡Que tonta! haber creído saber lo que era la gloria
Nos sentamos sobre el verde césped
Nos quedamos en silencio
Sabia que él esperaba una respuesta
Me lo decía con cada movimiento,
Pero yo tenia miedo, era cobarde.
Pasaron cinco lunas llenas
Cuando me atreví a decir: Te Amo
No había sido fácil,
La verdad era;
que lo amaba desde hace doce lunas llenas.
Espere impaciente su respuesta,
Observé sus ojos,
Pero ya no había nada
Me di cuenta que nuestras manos ya no eran tibias al contacto
Que no sentía la gloria en mi corazón
Ni tan siquiera la Luna se tomaba el tiempo de iluminarnos
Se estaba oscureciendo,
Comprendí que para él;
Yo era nada
Me aleje lentamente,
Mientras que un dolor agudo en mi pecho me asfixiaba
Lo vi quedarse en el mismo lugar,
No hizo el intento de detenerme,
Cuando la Luna se oscureció completamente.
Me dio la espalda.
Elia Santos
2017

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