Extrañando con nostalgia el pequeño pueblo donde crecí. Antes podía visitarlo dos o tres veces al año, ahora solo puedo recordarlo.

He despertado, con el aroma natural del día
Con el viento acariciando mi sonrisa,
Desde mi ventana veo el milagro de la tierra
Que sutilmente brilla, con una sublime milpa
Fruto de un arado extenuante y sudores benditos.

Pueblo hermoso que me vio crecer
Me sorprendió dejar mi niñez
Me abrigó en mis fantasias
Ha ocultado mis vivaces sueños
Ha solapado mis travesuras

Y aquí vuelvo a ti, a disfrutar
El pan recién salido del horno de barro
Suave y calentito, con aroma a infancia
Aroma a hogar, aroma a mi esencia
El café se agita con su aroma;
Ya son las tres de la tarde.

Disfrutando del pueblo donde crecí; Yoro, Yoro, en este feriado Morazanico de tres días, mañana vuelvo a la ciudad donde nací, la ciudad donde trabajo, la ciudad industrial de mi país; San Pedro Sula, Cortés. Ambas ciudades hermosas.

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