
(Imagen tomada de la web)
Bajo el abrigo copioso de mi corta juventud
Oré por milagros de cielo nocturno
Que embravecida, cual ola misteriosa
Deseé con furia te enredaras junto con la realidad
Pero solo te sueño, solo te veo en mis suspiros
En los rezos que con fe infinita musito
Cada día al anochecer, cada tarde que expira,
Tú estás entre sábanas blancas que se ocultan a mi mirada
Insensible, misteriosa e irremediable soledad
Que transpira por mi piel como sudario en abril
Y luego te respiro en el aroma añejo de mis recuerdos
Amor infinito e insoportable, aún te respiro.
Elia Santos
2017

Replica a Marijose Cancelar la respuesta