
Y te vuelves a mí,
misterioso y arrogante,
sin sentido
y sin razón.
Te acercas fingiendo desafío,
pero yo sé
que nada te importa.
Sé perfectamente
que es tu deber.
Así que avanza,
rápido o lento,
pero no te vuelvas a mí.
Ya no me afectas.
Puedes ir en mi contra
o quizá a mi favor.
Las agujas del pasado
se han desbaratado.
Las del presente
brillan,
llenas de esperanza.
Y las del futuro…
son un misterio
que enfrentaré
cuando llegue el momento.
Así que adelante:
camina,
avanza.
Mejor seamos amigos.
Tomémonos de la mano.
Porque no me queda
más remedio
que avanzar junto a ti…
o morir en el intento.
Elia Santos
2017

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