Aún recuerdo,
los árboles; ancestros míos.
Que me abrigaban con su brisa,
que me cubrían con sus múltiples brazos
y que al pasar junto a ellos,
me miraban con ternura,
me acobijaban en sus raíces,
me dormían cada tarde.
Con tan silenciosa compañía,
las mariposas merodeaban
y los pájaros me arrullaban
y yo agradecida les abrazaba
al terminar el día.
Elia Santos
2018

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