
Si tan solo entendieran
que antes de sembrar
se prepara la tierra
y, con sabiduría,
se cultiva.
Porque la rosa
que nace
sobre un árido llano
termina secándose
entre la maleza,
hasta convertirse
en un tallo sin vida.
Así también el niño
cultivado en tierra seca:
difícilmente florece,
difícilmente encuentra
su lugar en el mundo.
Elia Santos
2017

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